
Sesión en Talaya Formentera. Un sitio que no va de postureo, va de sensación. De bajar revoluciones nada más llegar.
Aquí la idea no era enseñar simplemente apartamentos bonitos, sino transmitir lo que se siente estando allí. Silencio, calma, luz suave, materiales que respiran. Nos fuimos a algo más sensorial: detalles, texturas, sombras, ese tipo de cosas que no gritan pero dicen mucho.
Trabajamos la luz de forma muy natural, sin forzar, dejando que el espacio hablara. Piel, madera, telas, exteriores… todo con ese punto relajado que tiene Formentera cuando está bien entendida.
El resultado son imágenes que no solo enseñan el sitio, sino que te meten dentro. De las que te hacen pensar “quiero estar ahí”. Y de eso iba exactamente esta sesión.
- Cliente Talaya Formentera
- Categoría Lifestyle
- Equipo de proyecto Miguel Cuesta































